El arte del Renacimiento italiano y su influencia
Introducción
El Renacimiento es un movimiento cultural que busca la renovación del hombre y su mundo, según los modelos clásicos, que se reinterpretan. Se desarrolla con mayor vitalidad en Italia y en las regiones ricas donde existe una burguesía.
En el arte del Renacimiento se distinguen dos períodos: el Quattrocento, siglo XV, centrado en Florencia, y el Cinquecento, siglo XVI, centrado en Roma, y que a su vez se divide el un período clásico, del 1500 al 1530 y un período manierista, a partir de 1530.
Aparece la figura del artista genial, por lo que se abandona definitivamente el anonimato, y surge el taller del maestro, que es quien recibe los encargos de los clientes.
El hombre es la obra más perfecta de Dios. Se pinta la figura humana independientemente de lo que represente.
Arquitectura
El Renacimiento en arquitectura utiliza los elementos constructivos de la Antigüedad, la bóveda de cañón, la cúpula, los entablamentos, los arcos de medio punto, las columnas, etc. Domina la arquitectura de carácter civil, hospitales, cárceles, etc. En las que el muro es de carga, además de cierre del espacio.
Durante el Quattrocento la figura más destacada es Filipo Brunelleschi (Florencia): cúpula de Santa María de las Flores. Posee una función estética y otra ideológica: representa la unidad cristiana.
León Battista Alberti es el gran teórico de la estética renacentista: Santa María de Novella y San Andrés de Mantua.
En Lombardía se desarrolla un centro en Milán y otro en Venecia. Se caracteriza por su mayor desarrollo decorativo, con grutescos, relieves y medallones que recuerdan al estilo plateresco o al estilo ornamental francés. Pietro Lombardo: iglesia de los Milagros, y Giovanni Antonio: capilla Colleoni de Bérgamo.
El Cinquecento está dominado por Roma, y en menor medida por Venecia. Los reyes y los papas serán los grandes mecenas. Es en esta época cuando se fijan los modelos clásicos del Renacimiento.
La figura más representativa es el Bramante, el auténtico iniciador de la arquitectura del Cinquecento y el primer arquitecto de San Pedro del Vaticano. Construye la iglesia de Santa María de la Paz, con una planta octogonal y San Pietro in Montorio. En su arquitectura encontramos el orden y la medida entre proporción de masa y vano.
Roma también domina durante el período manierista. Miguel Ángeles uno de los grandes arquitectos del momento. Construye la cúpula de San Pedro del Vaticano. Comienza a utilizar órdenes gigantes, y es el iniciador del manierismo.
El Vignola es el campeón de la causa contrarreformista. Construye, el palacio Farnesio, San Luis de los Franceses y El Gesù.
Venecia pasa a ser el centro del arte tras el saqueo de Roma en 1527. El arquitecto más genial y original fue Andrea Palladio. Inventa el motivo paladiano (un arco entre dinteles) y usa el orden gigante en el que las columnas abarcan más de un piso. Construye la iglesia del Redentor en Venecia. Sansovino: cúpula de San Marcos, la Casa de la Moneda.
La influencia fuera de Italia
El estilo llega a Europa es gracias a los artistas italianos, sobre todo España. En el siglo XVI la Iglesia tomo como modelo la estética renacentista, lo que ayudó a su difusión.
Francia acoge con entusiasmo el estilo renacentista. Destacan los castillos señoriales, que se convierten en centros culturales. Doménico de Cortona: castillo de Boils. Sobresale la escuela de Fontainebleau. Giles Lebreton: castillo de Fontainebleau, Philibert Delorme:las Tullerías.
En Alemania las formas góticas se confunden con las renacentistas: castillo de Heidelberg. En Inglaterra persisten los estilos tudor e isabelino. En los Países Bajos también continúa la tradición gótica. En Portugal está vigente el estilo manuelino.
España
Gran parte de Italia pertenece a la corona española. Además, se importan, o se copian, las mejores obras de arte italianas y flamencas.
El primer período corresponde al plateresco, de tradición gótica y mudéjar. Se caracteriza por sus fachadas, que se tratan como si fueran retablos de plateros: paramentos almohadillados, columnas abalaustradas con capiteles corintios, pilastras ricamente decoradas con grutescos, medallones con cabezas clásicas o de fantasía, y escudos. La decoración recubre por entero las superficies. Lorenzo Vázquez: colegio de Santa Cruz en Valladolid, Enrique Egas: hospital de Santa Cruz en Toledo, Alonso de Covarrubias: catedral de Sigüenza, Juan de Álava: iglesia de San Esteban en Salamanca, y Juan de Horozco: San Marcos de León.
En la segunda mitad del siglo XVI aparece el purismo. Se caracteriza por una mayor austeridad decorativa, que se limita a algunos elementos concretos. Se libera de los últimos convencionalismos góticos para entrar en el Renacimiento pleno: arcos de medio punto, almohadillados en los muros, y la decoración se reduce a las puertas y las ventanas. Un aspecto más sereno, armónico y equilibrado. Alonso de Covarrubias: hospital de Tavera, Rodrigo Gil de Hontañón: palacio de los Guzmanes en León, Diego Siloé: fachada de la catedral de Granada, Pedro Machuca: palacio de Carlos V en Granada.
La tercera etapa corresponde al estilo herreriano o escurialense: El Escorial. Coincide con el reinado de Felipe II que es su gran inspirador. Juan de Herrera es el auténtico artífice del estilo, que se caracteriza por el predominio de los elementos constructivos, ausencia decorativa, líneas rectas, volúmenes cúbicos, y formas geométricas simples, pirámides, cubos y esferas. Predomina la horizontalidad, rota por las torres de las esquinas y las cúpulas de la basílica. Los tejados se cubren con pizarra a la manera flamenca. En la fachada predomina el muro sobre el vano, y está estructurada en dos pisos. Representa la grandeza del Imperio y de su rey.
Escultura
La escultura renacentista se caracteriza por la proporción, la simetría y el canon. Lo importante es la belleza, más que lo que representa. Estudia la anatomía a través del desnudo y el retrato. Los protagonistas son el hombre y la naturaleza.
El Quattrocento es la época de Lorenzo Ghiberti: puertas del baptisterio de Florencia. Resuelve con originalidad el problema del espacio y la perspectiva, fijando las técnicas clásicas.
Donatello es el más grande escultor del momento. Su contribución más importante la realiza en el campo de la figura humana: David, Magdalena y Gattamelata. Della Quercia: Fontana Gaia en Siena, Della Robbia: Tabernáculo de Santa María de Novella.
En el Cinquecento destaca la figura de Miguel Ángel, el gran escultor del Renacimiento. Estudia los problemas de movimiento y composición. Exalta por igual la fuerza física y la espiritual. La Piedad, David, Moisés, sepulcro de los Medici. Las últimas obras de Miguel Ángel pertenecen al manierismo: se exageran las actitudes y se llega al colosalismo de las figuras.
La influencia fuera de Italia
En Europa se difunden los modelos italianos del pleno manierismo, principalmente como elemento decorativo en tumbas y sarcófagos. Destaca la escuela de Fontainebleau en Francia, con figuras como Guido Mazzoni:sepulcro de Carlos VIII.
En Alemania destacan las figuras de Peter Vischer, el Viejo: sepulcro del arzobispo Ernesto de Sajonia, y Adolf Daucher: capilla de los Fúgger.
España
La escultura renacentista en España se caracteriza por su religiosidad expresiva y realista. Se utiliza la madera policromada con la técnica del estofado.
Los artistas italianos más destacados fueron: Leone Leoni: monumentos funerarios de Carlos V y Felipe II, y Jacobo L’Indaco: catedral de Murcia. Llegaron a España para trabajar en El Escorial.
Hay varias escuelas: la de Burgos, Diego de Siloé: sepulcro del obispo Acuña; la de Palencia, Juan de Valmaseda: retablo de la catedral de Palencia; la de Valladolid, Alonso Berruguete: retablos de San Benito el real, Juan de Juni: Virgen de las angustias y Gaspar Becerra: retablo de la catedral de Astorga; la de la Corona de Aragón, Pedro Moreto: trascoro de la Seo, y Damián Forment: retablo de la catedral del Pilar en Zaragoza; y la andaluza y murciana Diego de Siloé.
Pintura
Se inventa una perspectiva tridimensional, se usa técnica del sfumato para dar cierta la perspectiva aérea, y se pinta sobre todo tipo de superficies. La perspectiva, la composición, el color y la luz son los elementos que centran las preocupaciones formales.
El Quattrocento destaca por su observación de la naturaleza y el paisaje, la plasmación del movimiento y la ampliación de los temas. Aparece el desnudo, el cuerpo humano se representa en sus proporciones correctas.
Fray Angélico: La Anunciación, El descendimiento de la cruz. Ucello: San Jorge y el dragón. Fillippo Lippi: Coronación de la Virgen. Piero della Francesca: La Virgen de la misericordia. Y Sandro Botticelli (el más famosos). Tiene una marcada tendencia al arabesco, la línea ondulante y el dibujo: El nacimiento de Venus.
En Venecia se desarrolla una escuela que anuncia el barroco. Giovanni Bellini: Oración del huerto.
El Cinquecento es la edad de oro del Renacimiento. Aparecen diferentes motivos, pero el principal se encuentra en primer plano. Lo anecdótico desaparece. Se rinde culto a la belleza. El arte de componer consiste en la ordenación de unas pocas masas dentro de esquemas geométricos sencillos. Leonardo da Vinci es uno de los más grandes pintores del arte universal: La Virgen de las rocas, La última cena y La Gioconda. Rafael representa la perfección clasicista por su estética y su armonía: La Madona del jilguero, El descendimiento de la cruz, y grandes retratos como los de León X y El cardenal. Miguel Ángel destaca con un lenguaje más manierista: conjunto de la Capilla Sixtina, La Sagrada Familia, Cristo crucificado y Nuestra Señora de Brujas. Sus figuras tienen un aspecto escultórico y monumental, adoptan posiciones difíciles y desequilibradas en escorzo y movimiento.
En la escuela de Venecia destacan Giorgione: La Virgen de las cerezas; Tiziano:La Venus de Urbino, Carlos V, Felipe II; el Veronés: Venus y Adonis; y Tintoretto: El lavatorio.
Otro gran centro se sitúa el Florencia, donde trabajan el Correggio: Virgen con el Niño, y Andrea del Sarto: Madona de las arpías.
La influencia fuera de Italia
En Europa destaca Francia, donde trabajan Leonardo da Vinci y Andrea del Sarto, que crea la escuela de Fontainebleau.
En los Países Bajos se sigue notando la influencia flamenca. El Bosco cierra la última fase del gótico e inicia el Renacimiento. Peter Brueghel, el Viejo: El empadronamiento en Belén. En Alemania destaca la figura de Alberto Durero: San Juan y san Pedro.
España
En la escuela valenciana destacan pintores como Vicente Masip: Bautismo de Cristo, y Juan de Juanes: Inmaculada Concepción.
En la escuela andaluza destacaron Pedro Machuca: Madona del sufragio, y Luis de Morales: Ecce Homo.
En la escuela castellana destacan pintores como Pedro Berruguete: la capilla de San Pedro en la catedral de Toledo, Juan de Borgoña: sala capitular de la catedral de Toledo, Sánchez Coello, pintor de la Corte, y Navarrete, el Mudo: El martirio de Santiago.
Pero el pintor más genial del momento es el Greco, con sus figuras alargadas, sus imágenes dramáticas, su color luminoso, luz y color, y el espacio antinatural y sin perspectiva, plenamente manierista: El caballero de la mano en el pecho, El entierro del conde de Orgaz.
Fuente:
El anterior texto fue tomado de la página Web:
http://club.telepolis.com/pastranec/rt60.htm






















