El día 4 de febrero la comunidad educativa se reunió para izar el pabellón Nacional y para despedir a la Maestra luz Marina Díaz López. En el acto se le entregó la estatuilla Calasanz, una bella ofrenda floral y una resolución rectoral en la que se exalta su trabajo comprometido, responsable y exigente durante los 36 años que le sirvió a muchos de los niños y niñas de Pereira. Además ella manifestó sus sentimiento de gratitud con Dios, con la comunidad religiosa, con sus compañeros, padres de familia y estudiantes. Finalmente todos nos unimos en un interminable aplauso de despedida.
Le auguramos que los días venideros le permitan redescubrirse en el disfrute del descanso merecido.





